El taxista condenado por acosar a una joven en una calle de la ciudad de Buenos Aires tuvo su primer día de clase en un curso de convivencia urbana, en lugar del específico de género, más acorde a su acción, por un error del juzgado que indicó la probation hace ocho días, adelantó el director del taller.
El hombre terminó en el curso “Diálogos de Convivencia Urbana”, que comparte con un sindicalista que fue a parar allí por tomarse a trompadas con un compañero del gremio, y no en el de “Diálogos de Género y Cultura” en el que sí se trata la violencia contra las mujeres.
Como ellos, sus otros catorce compañeros llegan allí para cumplir con una orden judicial, aunque ninguno tiene la obligación de contar por qué fueron condenados.
Tampoco hay aprobados ni desaprobados y para conseguir el certificado que prueba que cumplieron con la sanción deben asistir al 100 por ciento de las clases que se dictan en la ex Esma y organiza la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.
Según pudo saberse, el taxista pasó el miércoles su primer día en el curso sin terminar de entender como había llegado hasta ahí.
El pasado 16 de mayo, una mediación judicial le ordenó realizar este curso después de que el taxista había acosada durante dos cuadras a Lucía Cabrera, una joven que caminaba por la avenida Federico Lacroze, en el barrio porteño de Chacarita.
El hombre fue juzgado por el delito de hostigamiento ya que recién hoy entra en vigencia la ley de la Ciudad que sanciona el acoso callejero.
Cada clase dura dos horas con 15 minutos de recreo en el que se comparten café y galletitas. Además de las clases, hay que pasar por una entrevista personal, contó el director del taller Ricardo Augman.
Desde hace un año y medio, unas 200 personas pasaron por estos talleres para cumplir con su probation, una modalidad que desde hace siete años se viene implementando en la Ciudad
Augman, jefe de gabinete de la subsecretaría de Promoción de Derechos Humanos y coordinador de los cursos, contó que a diferencia de otros talleres, esta vez, al taxista no le tocó ninguna compañera. La mayoría de las mujeres son derivadas por haber amenazado a otra mujer.
SUSCRIBITE a esta promo especial